Solemos prestar mucha atención a la rutina de skin care para nuestro rostro. Pero la hidratación corporal también es fundamental para la buena salud de la piel. En este sentido, no da lo mismo elegir cualquier crema corporal. Lo ideal es seleccionar tu crema hidratante según tipo de piel, para que sus ingredientes respondan a tus necesidades específicas. En las próximas líneas te contamos sobre cómo identificar los tipos de piel y elegir la crema que más te convenga. ¡Acompáñanos!

Por qué adaptar la hidratación corporal a tu tipo de piel

Si bien la piel del cuerpo tiene más resistencia que la del rostro, también está expuesta a muchas agresiones diarias. Las duchas frecuentes, jabones inadecuados y cambios de temperatura pueden dañarla. Por eso, el uso de una crema corporal adecuada es fundamental.

En Farma Fresh trabajamos con una línea de hidratación corporal en la que encuentras fórmulas para cada necesidad. Los tipos de piel corporal tienen requerimientos específicos, Por ejemplo, para una piel seca, lo ideal es una textura rica y un tanto densa. En cambio, si tienes una piel grasa o normal, lo mejor será apostar por una crema ligera.

Cómo saber qué tipo de piel tienes y qué necesita

Para elegir bien tu crema corporal, lo primero es saber cómo identificar tu tipo de piel. Observa cómo se comporta tras la ducha y a lo largo del día. Si se siente cómoda, tirante, áspera o reactiva. Estos detalles te darán pistas claras sobre los cuidados corporales que necesita.

Si tu piel no presenta sequedad ni exceso de sensibilidad, puedes optar por productos de hidratación para piel normal, formulados para mantener el equilibrio y proteger la barrera cutánea. 

Piel normal: equilibrio y mantenimiento

La piel normal es la de cuidado más simple, pero no debes dejar de atenderla con una rutina hidratación diaria. Suele tener una textura suave, sin descamación ni sensación de tirantez. Para mantener su equilibrio natural, lo ideal es usar una crema hidratante piel normal, justo después de la ducha. Prioriza las fórmulas ligeras y de rápida absorción, que aportan agua y protección sin sobrecargar la piel.

Piel seca: restaurar la barrera cutánea

La piel seca suele sentirse tirante, áspera y, en ocasiones, presentar descamación. Aquí es fundamental apostar por una crema hidratante para piel seca que nutra en profundidad y ayude a restaurar la barrera cutánea.

Si necesitas productos de hidratación para piel seca, lo ideal es apostar a texturas ricas y untuosas. Opciones como una loción nutritiva corporal son ideales, pues aportan lípidos esenciales que la piel ha perdido.

Hidratación avanzada para piel muy seca y sensible

 Si tienes piel muy seca corporal, es importante que uses una crema corporal que realmente cubra sus necesidades. También si se trata de piel sensible los cuidados deben ser específicos. 

Piel muy seca: fórmulas nutritivas y emolientes intensivos

La piel muy seca corporal necesita un aporte extra de nutrición. En estos casos, una crema reparadora corporal con activos emolientes ayuda a aliviar la tirantez, reducir la descamación y proteger frente a agresiones externas.

La hidratación intensiva para piel muy seca se beneficia de fórmulas densas y persistentes que actúan durante horas. Recuerda usar tus productos para piel muy seca a diario, idealmente después de la ducha, cuando la piel está húmeda y permeable.

Piel sensible: hidratantes calmantes y sin perfumes

Si tienes piel sensible, debes saber que ésta reacciona fácilmente a pequeños cambios, como los cambios de temperatura o ingredientes agresivos. El hidratante piel sensible ideal es el de fórmulas minimalistas, sin alcohol ni perfumes. Al elegir tus productos para piel sensible prioriza la cosmética corporal suave, amigable con las necesidades de tu piel.

Consejos generales para mantener una piel hidratada todo el año

Más allá de la crema corporal que elijas, los hábitos de hidratación corporal influyen directamente en el estado de la piel. Pequeños gestos diarios marcan una gran diferencia en los cuidados diarios de la piel.

Frecuencia, temperatura del agua y hábitos saludables

Mantener una rutina corporal diaria constante es clave. Aplica la crema tras la ducha, cuando la piel aún está ligeramente húmeda. Evita el agua muy caliente, especialmente al cuidar la piel en invierno, ya que favorece la sequedad.

Ingredientes hidratantes que funcionan para todos los tipos de piel

Existen activos eficaces para prácticamente cualquier piel. Al elegir tu crema corporal, busca ingredientes como la manteca de karité, que nutre y protege a profundidad. También es ideal la glicerina, que retiene el agua, y el ácido hialurónico corporal, que aporta hidratación sin generar sensación grasosa.

Elegir adecuadamente tu crema corporal y usarla de manera constante es un hábito al que tu piel responderá con salud, lozanía y belleza.